Cómo adquirir la disciplina para trabajar remotamente

¡Eres una basura! ¡La forma de vida más baja de la tierra!

Este artículo pertenece a la serie de virtualización, teletrabajo e independencia geográfica.

El aspecto más obvio y fundamental del teletrabajo es el acto de desarrollar una actividad productiva con otras personas, en un ambiente que no asociamos con el trabajo.

Si eres freelancer o autónomo, de pronto ya estás acostumbrado a trabajar en lugares inusuales ¿Pero qué hay del resto de nosotros, los que siempre hemos trabajado en la selva cubiculada? ¿Cómo formamos la disciplina necesaria para trabajar en casa?

Verás, en una oficina la disciplina es un hecho –o casi un hecho: llegas a la hora porque si no, tu jefe te echa, y te quedas en tu escritorio porque no hay mucho más que hacer. Pero si decides ganarte la vida fuera de una oficina, descubrirás que las tentaciones para hacer cualquier otra cosa distinta a sentarte a trabajar, son inmensas. Así que si quieres ganar dinero remotamente, tendrás que desarrollar un nuevo conjunto de habilidades.

»

4 Herramientas para trabajar remotamente

O cómo virtualizarse sin desaparecer en el intento

Este artículo pertenece a la serie de virtualización, teletrabajo e independencia geográfica.

Empty desk with laptop in modern office

Si hay un aspecto que me apasiona de la revolución digital es la posibilidad que tenemos de generar omnipresencia a través de la tecnología. Gracias a la computación móvil y al abaratamiento de las telecomunicaciones, cada vez hay menos razones para trabajar en una oficina desagradable, en un lugar específico.

Claro, no todos los trabajos pueden ser ejecutados remotamente, pero también es verdad que la mayoría de las veces tu trabajo es producto de una decisión personal.

Independientemente de que decidas trabajar desde tu casa, o irte al otro lado del mundo, la clave está en crear la sensación de que sigues estando allí en la oficina, igual de asequible.

Supongamos entonces que has decidido ensayar el trabajo remoto y has convencido a tu jefe. Para volverte virtual debes apoyarte en ciertas tecnologías que ya conoces, pero quiero invitarte a que exploremos la posibilidad de optimizar su uso:

»

The Difference: Living Well vs. Doing Well

Rolf Potts, autor del –para algunos– esencial Vagabonding, ofrece algunos apuntadores para liberarse del ciclo interminable de producción-consumo y obtener el tiempo necesario para vagar por el mundo.

This notion — that material investment is somehow more important to life than personal investment — is exactly what leads so many of us to believe we could never afford to go vagabonding. The more our life options get paraded around as consumer options, the more we forget that there’s a difference between the two. Thus, having convinced ourselves that buying things is the only way to play an active role in the world, we fatalistically conclude that we’ll never be rich enough to purchase a long-term travel experience.

Fortunately, the world need not be a consumer product. As with environmental integrity, long-term travel isn’t something you buy into: it’s something you give to yourself.

Sigue leyendo The Difference: Living Well vs. Doing Well.

Viviendo de un disco duro

La BBC hizo un reportaje recientemente sobre los digital hobos: gente que digitaliza lo que puede, vende todo –salvo lo esencial para trabajar y vestirse– y pasa a llevar una existencia minimalista, viviendo de su morral.

Since boxing up his physical possessions and getting rid of his home, Mr Yurista has taken to the streets with a backpack full of designer clothing, a laptop, an external hard drive, a small piano keyboard and a bicycle – an armful of goods that totals over $3,000 (£1,890) in value.

The American University graduate, who spends much of his time basking in the glow emanating from his Macbook, earns a significant income at his full-time job as a travel agent and believes his new life on the digital grid is less cluttered than his old life on the physical one.

«I don’t feel a void living the way I’m living because I’ve figured out a way to use digital technology to my advantage,» Mr Yurista explained.

Me suena, me suena… es bueno saber que no se está solo en el mundo (o que este estilo de vida es en efecto una afinidad electiva).

¿Y tú? ¿Serías capaz de vivir así? ¿Te interesaría saber más sobre el tema?

vía BBC News – Cult of less: Living out of a hard drive.

La Sociedad Post-Capitalista

Hace quince años, Post-Capitalist Society (1993), de Peter Drucker, cambió mi vida para siempre.

La idea fundamental detrás de Post-Capitalist Society es que las reglas económicas que rigieron al mundo hasta los 1980s están (¿o estaban?) obsoletas, que tierra, trabajo y capital, otrora motores del Capitalismo, habían dejado de serlo. Que lo más importante para la supervivencia de una empresa, y por transitividad, de todo el sistema económico de una sociedad postmoderna, era la habilidad de sus trabajadores para analizar datos, establecer conexiones, relaciones causales, y tomar decisiones al respecto. Por ende, Drucker argumentaba que la clase obrera sería desplazada en importancia por lo que él llamaba trabajadores del conocimiento.

Piénsalo: el surgimiento de un mercado global y la estandarización de los precios han obligado a los estados a introducir medidas proteccionistas para evitar quiebres masivos en sus industrias pesadas. Si todas las empresas del mismo ramo utilizan la misma tecnología y fabrican productos equivalentes con la misma materia prima, queda en evidencia que la única forma de sobrevivir es alcanzar nuevos niveles de sofisticación mediante el análisis de datos de producción y distribución de los productos. Aplicar conocimiento al conocimiento. En ese escenario, los obreros –calificados o no– pierden relevancia.

Si estás en una oficina mientras lees esto, es probable que tu puesto pueda ser libremente definido como agregar valor a una serie de datos que tú recolectas o te son suministrados por otros compañeros de trabajo. Eres contador, analista, comunicador, supervisor, gerente. Tu trabajo es generar información. La compañía en la que trabajas –y la sociedad– están modeladas de esa forma gracias en parte a ideas de Peter Drucker desarrolló en los años 60s.

Si recibiste algún tipo de entrenamiento formal para realizar tu trabajo, Drucker probablemente tuvo algo que ver. Si sientes que sin ti hay partes de la empresa que no funcionarían, Drucker. Si trabajas en una compañía que tiene el know-how para ofrecer servicios tercerizados a otras empresas más grandes, Drucker.

Y cuando renuncies dentro de poco tiempo y entres de nuevo a este mercado de trabajo de alta rotación en el que las compañías buscan activos o piezas de conocimiento, Drucker.

Si no has leído Post-Capitalist Society, esta entrevista de la época es especialmente esclarecedora. Curioso como entonces, hace tan poco tiempo, ciertas cosas como la revolución digital no eran tan obvias como ahora.

¿Qué crees? ¿Eres un trabajador de conocimiento? Déjamelo saber en los comentarios.